El campo mexicano como motor de la recuperación económica de México

El campo mexicano como motor de la recuperación económica de México

Recientemente la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) desarrolló escenarios para identificar las amenazas y riesgos que podrían afectar al comercio internacional de productos agrícolas y pesqueros en América Latina a causa de la enfermedad causada por el nuevo coronavirus SARS-CoV-2.

En aquel entonces se predijeron riesgos en la demanda, debido a la crisis económica que impactaría en los consumidores y riesgos en la oferta por las dificultades en la movilidad de los trabajadores y productos. Según la Organización, los países que dependían principalmente de las importaciones de alimentos, como los países de Centroamérica, parecían ser los más vulnerables. 

Seis meses después, al analizar la situación comercial de los productos agroalimentarios producidos en México y América Latina, nos dimos cuenta que los sistemas alimentarios de la región  han resultado ser más resistentes de lo que se esperaba, por ejemplo, los sectores agroalimentarios que más han crecido durante el periodo de la pandemia son la soya, el azúcar y sus derivados.

Por otra parte, los sectores más golpeados han sido los animales, las frutas y hortalizas. De acuerdo con los pronósticos del Banco de México, en nuestro país se preveía una caída en el crecimiento económico de hasta un 8.8%. Por su parte, el Fondo Monetario Internacional (FMI) pronosticó una contracción del Producto Interno Bruto en 10.5%, por si fuera poco, el INEGI reportó la pérdida de 2.1 millones de empleos formales y 10.4 millones de empleos informales.

Ante este panorama sombrío, parecía que nunca se iba a recuperar la economía nacional, sin embargo la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER) reportó en agosto de 2020 un superávit de la balanza agroalimentaria de México en un 19%, así como un incremento de la producción agrícola en un 5.1%, pecuario en un 2.8% y pesquero en un 2.6%. 

Esto quiere decir que una vez más, el campo mexicano (el sector agropecuario en particular) demuestra buen desempeño a nivel de producción y comercio exterior, que sin duda puede contribuir a mejorar la balanza comercial para regenerar empleos y fuentes de ingreso en las zonas rurales de nuestro país. 

Desde LUMO Financiera del Centro creemos que la agricultura puede convertirse en ese motor para la recuperación económica, por eso seguimos trabajando a la distancia con gobiernos de todo el país para garantizar la seguridad alimentaria de México. 

#LUMOCreceConMéxico