El futuro de la movilidad en Latinoamérica

El futuro de la movilidad en Latinoamérica

Los compromisos internacionales de la agenda 2030 de Naciones Unidas han obligado a los gobiernos a repensar la política de movilidad pública en todo el mundo. Según un estudio publicado por The Guardian, los gobiernos de Latinoamérica están optando por tecnologías cero emisiones adquiriendo nuevas flotillas para el transporte público eléctrico. 

Según el portal Bloomberg, cada autobús eléctrico ahorra 0,5 barril de petróleo diarios. De acuerdo con datos del gobierno de la Ciudad de México, el transporte público y de carga son los responsables de más de la mitad de las emisiones contaminantes en el Valle de México.

Ante esta situación, el año pasado Claudia Sheinbaum, jefa de Gobierno de la CDMX, presentó el Plan de reducción de emisiones del sector movilidad en la Ciudad de México, el cual busca reducir en 30 por ciento las emisiones de contaminantes para 2024 y tiene por ejes reducir la huella de carbono, tener viajes más sostenibles y mejorar la tecnología cero emisiones existente. 

De hecho, en septiembre de 2020 se presentaron las nuevas unidades de trolebús que, según Guillermo Calderón, director general de Servicios de Transportes Eléctricos, posicionan a México en la vanguardia en materia de movilidad, pues representa un transporte limpio, moderno, eficiente y tecnológico. En el documento de Estrategia de electromovilidad de la Ciudad de México 2018 – 2030 se planea comprar en este periodo 3,390 buses eléctricos para cubrir 29 líneas que cubren 500 km de transporte masivo.

México no es el primer país en Latinoamérica en apostar por un transporte público eléctrico. En diciembre de 2018, Chile se convirtió en el primer país de América Latina en tener una flota de autobuses eléctricos circulando en la ciudad de Santiago. El Ministerio de Energía chileno informó que su plataforma de electromovilidad la integran autobuses, bus interurbano, taxis ejecutivos, camionetas en flota operativa, usuarios particulares, camiones de reparto, entre otros.

Colombia ha tenido un significativo avance en cuanto a la electromovilidad. Su flotilla de transporte público cuenta con taxis y autobuses eléctricos que circulan por las ciudades de Bogotá y Medellín. Por otra parte, la Comisión de Constitución y Justicia del Senado de Brasil aprobó este año una ley que prohibirá la venta de automóviles de gasolina y diésel para el 2040. Con esto, el país carioca busca posicionarse como el país con mayor electromovilidad regional junto con Chile y Colombia.

En San José, Costa Rica, se espera que para finales de 2020 lleguen los primeros 12 buses eléctricos alemanes. En Montevideo, Uruguay, también hay pruebas con 10 vehículos en circulación. Se prevé que el mercado mundial de autobuses crezca 27.2% cada año subsecuente particularmente en la región Asia Pacifico, afectando la demanda de petróleo a largo plazo. 

Este cambio energético será el nuevo impulso para el crecimiento de la economía mundial del siglo XXI. Los vehículos eléctricos representan una alternativa que puede contribuir a la transición para un futuro más sostenible. La aplicación Beat informó que su servicio de movilidad sustentable a través de autos eléctricos Tesla Model 3 ya opera en algunos puntos de la Ciudad de México.

Mauricio López, director general de la aplicación Beat dijo: “somos la empresa que se atrevió a innovar con la primera gran flota eléctrica en México y Latinoamérica con autos Tesla y esto nace de la renovación de la tecnología y del entendimiento de las necesidades del futuro”, argumentó. En LUMO Financiera del Centro estamos seguros de que el éxito de la movilidad sostenible en Latinoamérica dependerá de las estrategias y políticas que establezcan tanto los gobiernos, como la iniciativa privada y la ciudadanía. El futuro es hoy.